Hoy en día es más normal que los jóvenes tengan relaciones sexuales a temprana edad, esto puede traer desde enfermedades venéreas hasta embarazos no deseados. Pero nadie habla del mal que trae espiritualmente. Sin duda alguna, la castidad es un tema que puede llegar a entrar en conflicto, sobre todo para aquellos que no creen en Dios o piensan que la Iglesia Católica es retrograda.
Empecemos por entender el término castidad. En el catecismo hallamos: “la castidad significa la integración lograda de la sexualidad en la persona, y por ello en la unidad interior del hombre en su ser corporal y espiritual”. En concreto es “dominar la sexualidad”.
En relación, es muy triste que la virginidad esté poco estimada en la juventud actual, muchos jóvenes piensan que perder la virginidad es algo normal, puede ser “alegre” pasajera y terrenalmente, pero ante Dios no. La virginidad es irrecuperable decía el padre Jorge Loring.
La castidad purifica el amor y lo eleva; es la mejor forma de comprender y, sobre todo, de valorar el amor. La castidad hace más fuerte una relación cristiana; es mucho más valioso dar el corazón y el amor que dar el cuerpo. Tentaciones, por supuesto que las hay por todos lados, el mal se presenta no solo físicamente, sino de diferentes maneras.
Nosotros somos como un pequeño sagrario que anda a Dios. No solo por recibirlo en misa, sino porque lo tenemos con nosotros siempre y no podemos manchar algo tan puro como es Dios por medio de nuestro cuerpo antes del tiempo. Somos templo del Espíritu Santo.
«Los que os hablan de un amor espontáneo y fácil os engañan. El amor según Cristo es un camino difícil y exigente. El ser lo que Dios quiere, exige un paciente esfuerzo, una lucha contra nosotros mismos. Hay que llamar por su nombre al bien y al mal». (Beato Juan Pablo II).
Sigamos el ejemplo de María, amemos, veneremos e imitemos a nuestra madre…

Abraham Soto (18 años).


La Misa es un banquete sagrado. Es el mismo Cristo que se ofrece por nosotros, el cual lo recibimos en la Eucaristía. Como cristianos católicos la Santa Misa debe ser el centro de nuestra vida, debemos respetar y vivirla como tal.
Cada domingo veo a muchas personas que dicen “asistir a misa” y esto no es así, pues más parece un pasatiempo o costumbre en su día. No valoran su importancia.
Cuando vamos a un concierto y vemos a nuestro cantante favorito, gritamos, cantamos, saltamos y nos emocionamos grandemente. Es una emoción similar a ésta, solo que más especial y profunda la que debe embargar nuestro corazón en el momento preciso de la Misa.
Al recibir la Eucaristía recibimos todas las gracias, estamos en paz, comunión y sintonía con Dios, nuestro padre. Es ese momento el que debemos aprovechar y vivir al máximo, reconociendo que tenemos el cuerpo de Dios en nuestro ser.
Es el hecho que el mismo Jesucristo haya decidido quedarse entre nosotros y quiera entregar su cuerpo en la Eucaristía el que hace especial la Santa Misa. Sólo basta en enamorarte y creer que Jesús baja en ese momento en que el sacerdote levanta ese pedacito de pan y pronuncia esas palabras que nos conectan con Dios en el cielo.

F. Abraham Soto (18 años)


La Confesión como todos sabemos es el remedio del pecado , en el cual se hace en dialogo personal con Dios , y se crean las condiciones favorables para que las personas se puedan desahogar, ya que el desahogo es algo muy importante no solo para el Alma sino también para la salud Mental de la persona.  En  investigaciones hechas sobre la incidencia de la importancia de la Confesión en la salud mental, se demuestra que  la confesión es un gran remedio para  las enfermedades mentales.

Dios -Jesucristo, quiso este sacramento para responder a la necesidad del desahogo de los seres Humanos , ya que Dios nos perdona todos nuestros pecados y nos regala esa oportunidad de confesar y recibir su perdón por medio de sus servidores : Los sacerdotes.
La Iglesia Católica nos  exige  que por lo menos 1 vez al año hay  que confesarse  y nos recomienda  que lo hagamos cada 15 días, pero lo mejor fuera, 1 vez a la semana o 3 veces  al mes, según la pureza con la que se desea  comulgar.
La Timidez , es algo que atormenta a las personas y es un gran problema dentro de una confesión ya que quizá la persona no tenga el clima de confianza hacia el padre y no se desahogue por completo.  Un remedio extraordinario para el ser humano, es que alguien con el respaldo  de Dios  te diga: ” Estas perdonado “.  Una recomendación que un padre una vez me dio,  es buscar buenos sacerdotes que den y brinden confianza y seguridad a la persona  para que “la timidez” no seas una excusa para evitarlo.

la Penitencia , busca componernos del pecado y cada caso es particular , es por eso el sacerdote pregunta la situación y se interesa en el problema para dar algo de acuerdo a cada problema ; hay varios  tipos de penitencia, muy diversos , y todos con diferentes propósitos , ejemplo : llega una jovencita de 18 años al confesionario y le cuenta al padre o sacerdote , padre he abortado a mi hijo , pero ella tiene  aún miedo de no ser perdonada , el padre después de ver su arrepentimiento le dirá que está perdonada , y la penitencia que él le dejará  podría ser en la práctica que  ella interfiera para que otra chica que quizá también quiera abortar a su hijo no lo haga,  acompañando la acción con una oración a Dios.

F.  Neto Bruck (21 años)


Por mucho tiempo, aun sabiendo la existencia de Dios (aunque sin conocerle), decidí llevar la vida a mi manera. Conocía por “sentido común” el bien y el mal, aunque  jamás sin comprender el porqué de estos. Llevar una vida sin ningún motivo para llevarla más que quizás el querer superarse, el querer tener más, deja un vacío, que por más que intentemos llenar, jamás lograremos, a menos que esa vida tenga un motivo de vivir.. Una razón para existir.
Ahora, a medida mi vida va cambiando me impresiona cada vez  más la caballerosidad de nuestro Señor, porque aun que yo se que en su eterno amor por mí el moría por tenerme con Él, nunca me obligo, y me dejo ser libre.. Me dejo vivir esa libertad que por su amor: el mismo nos regalo.. Que regalo tan grande, pero al mismo tiempo q desgracia más grande si no sabes manejar esa libertad. Entiendo hoy, que nada soy sin Él, que ese regalo tan grande que nos ha dado no es más que una eterna bendición para que por medio de su amor y del discernimiento de su espíritu podamos acercarnos más a Él. Yo no soy digna, y aun así el me ama, y aun así el murió por mi… Por MI!!! Que he hecho yo para que tu me ames Señor!!! No ha pasado mucho desde el día que decidí seguirle y entregarle mi vida. Sé que falta mucho camino por recorrer, muchos errores que cometer.. Soy apenas una leprosa q ha decidió empezar a caminar. Sea cual sea su plan perfecto para mi en esta vida terrenal ahora entiendo que mi propósito es agradarle y servirle. Entregarle mi trabajo.. Mi pasión, mi existir… Entregarle mi vida.. Devolverle todo lo que el me ha dado. Me siento bendecida porque El me llamo, porque me eligió para seguirle.. Porque me entrego a su iglesia, y por ella todos los medios que necesito para que ojala algún día pueda estar frente a Él en ese tan maravilloso reino que nos ha prometido.


“Simón Pedro le contestó: —Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Nosotros hemos creído y reconocemos que tú eres el Consagrado de Dios.” Juan 6:68-69

F.  Estefa Medina (24 años de edad)

Vida en comunidad

Posted: abril 26, 2011 in Reflexiones

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Todos se reunían asiduamente

“Todos se reunían asiduamente para escuchar la enseñanza de los Apóstoles y participar en la vida común, en la fracción del pan y en las oraciones.Un santo temor se apoderó de todos ellos, porque los Apóstoles realizaban muchos prodigios y signos. Todos los creyentes se mantenían unidos y ponían lo suyo en común”  (Hch 2, 42-44)

Vivir en comunidad y compartir las experiencias de una vida en cristianismo es regresar a ser como Jesús fue con sus apóstoles.  Hablemos el mismo idioma con nuestros amigos en comunidad y contagiemos a los que nos rodean con la luz de cristo, que el espíritu santo se esparza en el mundo entero con nuestro ejemplo.

Os deseo que experimentéis, tras el discernimiento de los problemas esenciales e importantes para vuestra juventud, para el proyecto de toda la vida que se abre ante vosotros, aquello de que habla el Evangelio: «Jesús, poniendo en él los ojos, le amó». Deseo que experimentéis una mirada así. Deseo que experimentéis la verdad de que Cristo os mire con amor.  Juan Pablo II,  1985.

F. La Red de Dios

SOY UN MISIONERO?

Posted: abril 25, 2011 in Reflexiones

Claro que lo eres, DESDE EL BAUTISMO!

Cada camino que cruzamos en nuestra vida debe ser guiado por la luz de Dios. Teniendo la certeza que  con Su espíritu y Su amor, no solo conquistaremos el mundo sino que conquistaremos la FELICIDAD.  Dios es amoroso con  quienes aceptan su amor  y  se regocija de ver  a quienes sin importar las circunstancias hablan de Él. 

Todos los días son excelentes para esparcir  la paz, enseñar valores, ser las manos, los pies y el cuerpo de Jesús en  obras,  regalar amor y compartir el carisma de un misionero en  cada rincón del mundo.

Una vez escuche que “No importa lo mucho o lo poco que sepas, lo que importa es que lo pongas en practica”. Dale gracias a Dios que estas en la Iglesia Católica, la iglesia fundada por DIOS, y consume a Dios vivo en la Eucaristía para ser dócil a su voz y ser instrumento del Rey de la creación.  Gracias a Dios tenemos una sola FE, una sola iglesia y  1 SOLO DIOS. Vivamos a Dios en nuestra vida y  veamos TODO LO POSITIVO de vivir.

El evangelio lo ha dado la iglesia para evangelizar y transformar los corazones del mundo. Si eres cristiano, muestra tu cristiandad en cada acto, pensamiento y palabra.

Mr.16: 15 “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura”.

Dedicado a la Comunidad Juan Pablo  II

F. La Red

Piensa y actúa diferente

Posted: febrero 3, 2011 in Reflexiones

cambia tu manera de pensar, para que cambie tu manera de vivir” [Rm 12,2].

A lo largo de nuestra vida nos  preocupamos  por el futuro y por cómo se resolverán los múltiples problemas que tenemos. La clave está, en solucionar aquello que podemos  y lo que no dejárselo a Dios. Si escuchamos por un momento a  Dios y dejamos de ver el problema, podremos  analizar  cada situación desde Su punto de vista.

Mateo 6:34
“No os inquietéis, pues, por el mañana; porque el día de mañana ya tendrá sus propias inquietudes; bástele a cada día su afán.”

Este versículo no nos llama a  dejar a un lado nuestros proyectos o los planes que tengamos en nuestra vida,  sino a vivir con la plena confianza que si le somos fieles a Dios en sus mandatos El estará ahí caminando con nosotros y guiándonos;  pensando por  nosotros. Es en el silencio que actúa Dios, en esos momentos que el mundo se nos viene encima y no encontramos salida; ahí es cuando Dios, ya  está trabajando para ti.

Todos deseamos un mundo ideal, que los corazones cambien, que  las personas pierdan la indiferencia  y que “alguien haga algo”.  Si no somos nosotros ese “alguien“y no comenzamos cambiando nosotros primero, ¿Cómo cambiará el mundo? La  vida da vueltas y algún día Tú podrías ser el mendigo, el enfermo, el triste  o el desamparado.  Jesús es bien claro cuando nos dice:

Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano
padecer necesidad, y cierra contra él su corazón,
¿cómo mora el amor de Dios en él?
Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua,
sino de hecho y en verdad.

1 Juan 3:17-18

En muchas circunstancias justificamos nuestra mala actitud, nuestra cólera, las razones por las que pecamos” e incluso la mediocridad en nuestro trabajo o estudio. ¿A qué estamos llamados?  Debemos mejorar no sólo en nuestra personalidad, sino que también en nuestra santidad. Hay dichos ancestrales  que son sabios: “Todo lo bueno, cuesta”. Estar en gracia y ser una persona íntegra, cuesta… pero lo que más cuesta, es luchar el día a día por no dejarnos llevar por la corriente.  Analicemos estos consejos:

“Sean santos… porque Yo, el Señor, soy santo” (Lev 19,2; Mt 5, 48).

Colosenses 3:17. Y todo cuanto hagáis, de palabra y de boca, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias por su medio a Dios Padre.

La Voluntad de Dios es nuestra santificación [1 Tesalonicenses 4:3]

“Ganarás el pan con el sudor de tu frente” [Génesis 3:19


F.  La red